Esta pieza aborda temas de duelo, salud mental y suicidio. Si tú o alguien que conoces está pasando por un momento difícil, la Línea de la Vida (800 911 2000, México) ofrece acompañamiento gratuito y confidencial, las 24 horas.
La Cliente despierta en una oficina fría, atendida por El Trabajador: una sonrisa permanente, un protocolo para todo. Es la Oficina Post Mortem, encargada de administrar el duelo de los vivos. Entre encuestas de satisfacción y "paquetes de memoria póstuma", La Cliente intenta recuperar fragmentos de su vida —su madre, su hermano, su pareja— sin saber todavía qué fue de ella. Cuando por fin pide un paquete a su medida, el sistema revela una solicitud hecha mucho antes de morir: la suya.
La pieza usa el humor de call center —"marque uno para continuar"— como distancia, hasta que la distancia se rompe. No explica lo ocurrido hasta el final, y cuando lo hace no busca consuelo fácil: es la respuesta más cruda del programa a la pregunta de fondo, ¿quién decide que alguien ya no merece seguir existiendo, y qué le queda a los que se quedan? Post Mortem se presenta en Kynario como obra invitada, con una trayectoria que incluye el Festival Máscara Internacional.
Queremos darle un profundo agradecimiento a nuestros maestros Alberto Ruiz, Martín Arreola, Copatzin Borbón y Alan Uribe por sus palabras de aliento y retroalimentación durante todo el proceso. Es por ustedes que puestas en escena independientes pueden florecer. Agradecer a Nicole Rodríguez, nuestra increíble directora, gracias a cuyo apoyo y dedicación se le pudo dar vida a este proyecto (gracias por traernos de las greñas, Nic, jajaja).
También queremos agradecer a Post Mortem, no solo por el lugar del que vino, sino agradecer a donde nos ha llevado. Aprendimos que si escribes desde el corazón, a veces no necesitas más de tres días para terminar una obra. Pasamos de ser dos actores desesperados a ser dos dramaturgos llenos de esperanza por esa idea maravillosa que nos llegó a la cabeza justo en el momento en que más la necesitábamos.
Aprendimos que Post Mortem no solo es una obra de teatro: es una experiencia que nos llevó a conocer actores increíbles, dramaturgos talentosos, directores impresionantes, nuevos espacios y, lo más importante, nuevos amigos que comparten nuestra misma pasión.
Por último, queremos agradecerles al Trabajador y a la Cliente, quienes nos mostraron un lado de nosotros que no conocíamos, nos sacaron de nuestra zona de confort, nos trajeron noches y noches de desvelo, y pusieron a prueba toda nuestra trayectoria actoral.